El oro ha extendido su avance a una tercera semana consecutiva, apoyado por un dólar más débil y en una espera decreciente de aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal. El metal ha subido a pesar del aumento de los rendimientos de los bonos del gobierno, que habitualmente erosionan los activos que no generan rentas, como el metal precioso. Los analistas atribuyen el aumento de los rendimientos a las preocupaciones crecientes por los niveles de deuda insostenibles de los Estados Unidos y el aumento del costo de los servicios de dicha deuda, en lugar de las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
El calendario de esta semana está repleto de catalizadores que podrían influir tanto en el oro como en los mercados financieros en general. Los inversores estarán vigilando la evolución fiscal de Estados Unidos, incluidas nuevas sanciones contra Irán y el esperado anuncio del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de un nuevo paquete de sanciones a finales del lunes. Estas medidas podrían reactivar las tensiones comerciales con China, el mayor comprador de exportaciones iraníes de energía, lo que podría presionar al dólar si las tensiones escalan. Además, los datos sobre la inflación de mediados de semana y un discurso keynote del ex gobernador de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole el viernes podrían influir aún más en el sentimiento de los mercados.
Los comentarios de Warsh probablemente no ofrecerán claridad inmediata sobre la trayectoria de política de la Fed para septiembre, pero su énfasis en la credibilidad para combatir la inflación podría influir en los rendimientos de los bonos y en el dólar. Si los rendimientos no logran revertir el trimestre, la reciente debilidad del dólar podría persistir, lo que brindaría apoyo continuo al oro. El outlook técnico del metal sigue siendo constructivo, con varios niveles de resistencia anteriores que ahora actúan como zonas de soporte potencial. El soporte clave se encuentra entre 4.500 USD y 4.541 USD, donde la media móvil de 200 días converge con una zona de resistencia anterior. Por debajo de ese nivel, el siguiente piso notable se sitúa entre 4.400 USD y 4.450 USD, seguido de un nivel crítico en 4.324 USD, que marcó el nivel más bajo reciente antes del rally.
Por un lado, la resistencia se prueba primero en 4.655 dólares, con barreras posteriores en 4.700 dólares, 4.800 dólares, el retroceso del 61,8% de Fibonacci en 4.965 dólares y el nivel psicológico de 5.000 dólares. El análisis sugiere que la trayectoria inmediata del oro depende de si estos niveles de resistencia se mantienen o ceden, con un salto por encima de 4.655 dólares que podría abrir el camino hacia 4.800 dólares y más allá.
El dólar continúa cerca de sus mínimos recientes en un entorno más general de riesgo y dólar blando. Sin embargo, el denominado comercio de «debasamiento» podría intensificarse si las preocupaciones sobre la credibilidad fiscal se agravan o las políticas comerciales evolucionan aún más. El equilibrio entre los esfuerzos de consolidación fiscal de Estados Unidos, las relaciones comerciales y la postura de la Fed en materia de inflación será crucial para determinar si la reciente caída del dólar persiste o se invierte, lo que daría forma al siguiente tramo del precio del oro.













