Los precios del oro ampliaron sus ganancias el lunes, cotizando cerca de 4.650 USD, el nivel más alto desde mediados de mayo, tras una ruptura por encima de la media móvil simple de 200 días. Este movimiento refuerza el sesgo alcista a corto plazo, ya que el metal sigue el borde superior de la banda de Bollinger.
Los analistas señalan que el rally se aproxima a un importante obstáculo técnico en el nivel del retracimiento Fibonacci del 50% de la caída desde el máximo histórico, lo que podría limitar cualquier avance adicional a corto plazo. Los indicadores de impulso permanecen positivos, pero muestran signos de cansancio, ya que el Índice de Fuerza Relativa se mantiene estable en niveles de sobrecompra, lo que sugiere que el mercado podría consolidarse antes de retomar su avance.
En un escenario alcista, un movimiento sostenido por encima de la primera resistencia, alrededor de los 4.680 dólares, podría abrir el camino hacia la extensión del 61,8% de Fibonacci, en los 4.850 dólares, y la importante barrera psicológica de los 5.000 dólares, según el análisis. Por el contrario, una ruptura decisiva por debajo de los 4.600 dólares socavaría la tendencia alcista actual y atraería la atención al área de soporte de los 4.500 dólares.













