Alemania entra en la temporada de calefacción con sus instalaciones de almacenamiento de gas llenas a una capacidad del 50% aproximadamente, lo que suscita preocupaciones sobre la suficiencia energética durante los meses de alta demanda.
Los observadores del mercado destacan que los niveles de reserva más bajos aumentan la vulnerabilidad a interrupciones de suministro y la volatilidad de precios potencial, ya que el clima frío impulsa las necesidades de calefacción en todo el país.



