Varias regiones de Rusia han enfrentado recientes escaseces en la oferta de gasolina y combustibles durante agosto, según declaraciones oficiales y informes de los medios de comunicación.
Las congestiones en la distribución han marcado otro episodio de tensiones en el mercado interno de combustibles, lo que ha llevado a un aumento en la supervisión y las inspecciones en estaciones de servicio regionales.



