Los rendimientos de las bonos alemanes a 10 años alcanzaron su máximo desde 2011, impulsados por una venta masiva de bonos que ha aumentado la presión sobre los costos de endeudamiento soberano en las principales economías del mundo.
Los participantes del mercado siguen intentando navegar por las cambiantes expectativas sobre la política monetaria y las dinámicas inflacionarias a nivel global, lo que contribuye a la volatilidad sostenida en los mercados de renta fija internacionales.



