Los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del Grupo de los Veintitrés (G20) aprobaron el martes un marco para abordar las distorsiones relacionadas con los excesivos excedentes comerciales, y todas las naciones miembros, excepto China, respaldaron la iniciativa. El acuerdo, alcanzado durante una sesión plenaria en Asheville, Carolina del Norte, pide eliminar las políticas y prácticas no vinculadas al mercado que exacerban los desequilibrios mundiales, al tiempo que se evitan restricciones inadecuadas a las exportaciones.
El comunicado, aprobado por 19 de los 20 miembros de la economía, subrayó la necesidad de actuar de manera coordinada para garantizar que las políticas comerciales no se basen desproporcionadamente en un crecimiento impulsado por las exportaciones. La China discrepó de ciertas secciones del acuerdo, lo que indica su reticencia a adoptar medidas que pudieran limitar sus políticas de superávit comercial.
El marco refleja las preocupaciones más amplias de las economías avanzadas y emergentes por los desequilibrios comerciales prolongados y su impacto en la estabilidad económica mundial. La Presidencia del G20, que se rota anualmente, emitió la declaración tras la reunión de dos días, haciendo hincapié en la importancia de las prácticas comerciales impulsadas por el mercado para fomentar un crecimiento sostenible.













