Francia y Arabia Saudí han acordado desarrollar un parque de atracciones sobre la serie Dragon Ball Z cerca de París, un proyecto de 6.000 millones de euros (7.000 millones de dólares) que constará de tres parques temáticos y generará aproximadamente 22.000 empleos, según el Palacio de Elíseo.
La iniciativa, financiada por Qiddiya, de Arabia Saudí, subraya el esfuerzo del reino por diversificar su economía más allá del petróleo, al mismo tiempo que amplía su presencia global en el sector del ocio y el entretenimiento. Aún no se ha anunciado una fecha de apertura y se espera que la construcción se prolongue durante varios años, ya que todavía faltan datos clave.
Este acuerdo se produce tras el mutuo interés por la franquicia de Dragon Ball Z que expresaron el presidente francés, Emmanuel Macron, y el Príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, durante la visita de Macron a Arabia Saudí en 2025. Los dos líderes volvieron a confirmar su interés compartido durante la visita del MBS a París el lunes, cuando se anunció el proyecto en el Palacio del Eliseo durante su rareza viaje oficial al extranjero.
MBS, propietario de un castillo cerca de París, también participó junto a Macron en la ceremonia de clausura de la Copa del Mundo de esports en París el pasado domingo. Las autoridades francesas presentaron el proyecto como una prueba de la continuada atracción de Francia como destino para las inversiones extranjeras.
Qiddiya, el grupo de entretenimiento e inversión saudí que está detrás del proyecto, está liderando el desarrollo como parte de un esfuerzo más amplio para posicionar al reino como un centro global para el entretenimiento y el turismo.












