Un tribunal chino condenó al fundador de Evergrande Group, Hui Ka Yan, a cadena perpetua el jueves, confiscando su fortuna personal completa y impuso multas totales de $2.01 mil millones contra la empresa y sus subsidiarias.
La Corte Intermedia de Shenzhen encontró a Hui culpable de fraude y malversación relacionadas con las actividades de recaudación de fondos, un veredicto que sigue su confesión de culpabilidad en abril. La corte también impuso una multa de 8.82 mil millones de yuanes ($1.31 mil millones) a Evergrande y una sanción de 7 mil millones de yuanes a su subsidiaria Hengda Real Estate. Cinco otros ejecutivos recibieron penas de prisión que oscilan entre seis y 18 años.
Evergrande, una vez el desarrollador inmobiliario más grande de China, ha estado luchando con la insolvencia desde 2021, cuando sus pasivos totales aumentaron a aproximadamente $300 mil millones. La quiebra de la empresa se ha convertido en un símbolo emblemático de la crisis del sector inmobiliario chino, que ha pesado sobre la economía del mundo más grande durante años.
La sentencia contra Hui marca el culmen de una dramática caída en desgracia para el billonario, cuyo imperio inmobiliario dominante ahora enfrenta liquidación y reestructuración. Los acreedores, tanto domésticos como internacionales, es poco probable que recuperen partes sustanciales de sus reclamos, lo que subraya la gravedad de la angustia financiera de Evergrande y los desafíos que se avecinan para la recuperación del mercado inmobiliario chino.












