La Administración de Información de la Energía (EIA) de EE. UU. ha proyectado que aproximadamente 600.000 barriles por día (bpd) de producción de petróleo del Medio Oriente permanecerán fuera de servicio hasta finales de 2027.
La perspectiva a largo plazo destaca las interrupciones persistentes de la producción en la región, lo que apunta a continuos obstáculos para la oferta de petróleo global en los próximos años varios.



