Un tribunal ecuatoriano encontró el viernes que el expresidente Lenín Moreno es responsable directamente de un delito de soborno en un caso vinculado al contrato de la central hidroeléctrica de 76,1 millones de dólares que se otorgó a Sinohydro de China entre 2009 y 2018.
El tribunal con sede en Quito declaró a Moreno culpable de aceptar más de 1 millón de dólares en sobornos a través de un esquema que incluía servicios de consultoría falsos y empresas fachada, según la Fiscalía. Los pagos se canalizaron a Moreno, a sus familiares y asociados a través de cuentas bancarias extranjeras y paraísos fiscales.
El juez Manuel Cabrera, instructor del caso que pronunció el veredicto, declaró que el comportamiento de Moreno cumplía con los criterios de perpetración directa de sobornos como funcionario público. La decisión del tribunal responde a un juicio en el que los fiscales presentaron pruebas que relacionan la actuación de Moreno como vicepresidente, entre 2007 y 2013, con la adjudicación del proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair, que comenzó su operación en 2016.
Moreno, que ocupó el cargo de presidente entre 2017 y 2021, regresó a Ecuador desde Paraguay, donde había vivido en los últimos años, para enfrentare el proceso. Negó las acusaciones durante el juicio y aseguró que no había recibido pagos de Sinohydro, asegurando que demostraría su inocencia y la de su familia.
El caso se centra en las acusaciones de que Sinohydro pagó 76,1 millones de dólares en sobornos para obtener el contrato, y que una parte de ese dinero habría sido desviado a la red de Moreno. La central hidroeléctrica, la más grande de Ecuador, ha sido un punto focal de las investigaciones sobre corrupción desde su terminación. Esta sentencia representa un desarrollo significativo en los esfuerzos de lucha contra la corrupción que están realizando en Ecuador, que han abordado a funcionarios durante varias administraciones.












