Los economistas esperan que la Reserva Federal de EE.UU. se abstenga de aumentar los tipos de interés en el plazo corto, en consideración a los recientes indicadores negativos del mercado laboral estadounidense, junto con una moderación leve de la inflación.
Esta evaluación refleja los cambios en las expectativas de la política monetaria, mientras que los formuladores de políticas ponderan los datos de empleo más suaves frente a las tendencias de los precios al consumo para determinar el camino a seguir para los costos de préstamo de referencia.



