Las acciones de la firma australiana de defensa de drones DroneShield bajaron un 9,4 % hasta 1,768 dólares australianos el miércoles, eliminando las ganancias derivadas del récord de aumento de ingresos en el primer semestre en medio de un pronunciado deterioro de la rentabilidad.
La empresa registró ingresos por A$ 125,8 millones durante los seis meses finalizados el 30 de junio, un 74 % más que el año anterior, lo que marca un récord para el período. Los ingresos recurrentes también aumentaron un 229 % hasta los A$ 11,5 millones, lo que refleja la expansión del negocio basado en contratos. Sin embargo, estos aumentos se vieron superados por una fuerte disminución en las métricas de ganancias.
El EBITDA operativo registró una pérdida de 12,4 millones de dólares australianos, frente a un beneficio de 8,0 millones de dólares australianos en el período del ejercicio anterior, mientras que la pérdida neta estatutaria después de impuestos se amplió a 32,2 millones de dólares australianos, desde un beneficio de 2,1 millones de dólares australianos. La empresa atribuyó este descenso a los mayores costes operativos y a la inversión en iniciativas de crecimiento, que erosionaron los márgenes pese al crecimiento de los ingresos.
La reacción del mercado reflejaba preocupaciones sobre la rentabilidad, y la acción enfrentó una presión adicional derivada de un interés corto del 15,7% al inicio de la sesión, el mayor entre las empresas incluidas en el índice ASX. El índice más amplio ASX 200 registró ganancias modestas, contrastando con la caída de DroneShield.
Los analistas observaron que, aunque el crecimiento de los ingresos fue sólido, la magnitud de la pérdida de ganancias superó las expectativas, agravando el sentimiento previo negativo en las acciones.













