El director general de Condor, Peter Gerber, dijo a una conferencia de aviación en Frankfurt que los pasajeros deberían prepararse para un aumento continuo de los precios de los billetes. Citó la tensión actual en el Golfo Pérsico como motivo por el cual es poco probable que los precios del keroseno bajen en el próximo año, lo que mantendrá elevados los costes de combustible para las aerolíneas.
Gerber instó al Gobierno alemán a reducir los altos costes de localización del transporte aéreo en el país. Defendió la abolición total del impuesto sobre el tráfico aéreo, citando como modelo el de Suecia, que podría aumentar el volumen de vuelos y generar mayores ingresos para el Estado. Señaló que la reciente reducción del impuesto era solo un primer paso.
El Director Ejecutivo también apoyó una propuesta de Deutsche Flugsicherung de que el Estado financie un cuarto de las tasas del control del tráfico aéreo como medida de financiación básica.
Por separado, el canciller del Estado de Hesse, Benedikt Kuhn, anunció que no se otorgarían más derechos de aterrizaje a las aerolíneas de los Emiratos Árabes Unidos en los aeropuertos alemanes. Argumentó que los vuelos adicionales a través de Doha o Dubai debilitarían el tráfico en los principales centros nacionales.
Estas declaraciones se producen mientras el sector aéreo europeo lucha con los precios fluctuantes del combustible y la presión regulatoria, aumentando las preocupaciones acerca de la viabilidad de las tarifas para los viajeros.













