Se espera un posible repunte de los bonos del Tesoro estadounidense de vencimiento largo, ya que el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal están impulsando una estrategia coordinada para reducir la oferta de deuda a largo plazo, según Citrini Research.
La firma de investigación prevé que un cambio en el endeudamiento del gobierno hacia instrumentos de mayor duración, al que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha denominado «Treasury twist» («giro en el Tesoro»), reducirá los tipos de interés a largo plazo y favorecerá un mejor rendimiento de los bonos a 30 años con respecto a los bonos a 5 años. Citrini recomienda una operación apostando por el estrechamiento del diferencial de tipos de interés entre ambos plazos en los próximos tres meses.
El marco de políticas propuesto implica que el Tesoro aumente las repatriaciones de bonos a largo plazo mientras la Reserva Federal recorta su balance. Se espera que los bancos comerciales amplíen sus tenencias, absorbiendo más billetes del Tesoro a medida que la oferta se desvía de vencimientos más largos. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, ha manifestado su apoyo a un balance más pequeño y ha formado un grupo de trabajo para examinar su tamaño y la composición por vencimientos de sus activos.
Bessent describió la estrategia de "giro en la Tesorería" la semana pasada, presentándola como un medio para reducir la presión del mercado sobre los rendimientos a largo plazo. El próximo hito importante es el anuncio de refinanciación de la Tesorería, que se celebrará el 4 de noviembre, momento en el que Citrini espera que el cambio de política sea más visible para los inversionistas.
El optimismo de la firma contrasta con su postura bajista a largo plazo en materia de bonos a largo plazo, citando preocupaciones de que el crecimiento económico nominal podría mantenerse por encima de los costes de endeudamiento del Gobierno. Esta dinámica, argumenta Citrini, podría generar que los tenedores de bonos obtengan rendimientos inferiores a la inflación, mientras que los tipos de interés más bajos fomentan el consumo adicional y encarecen las presiones inflacionarias.
El pronóstico a corto plazo de Citrini sigue un periodo en el que los rendimientos a 30 años alcanzaron su nivel más alto en casi dos décadas, lo que subraya el potencial de una reversión si se materializan los ajustes de política propuestos.












