China advirtió el viernes a Estados Unidos contra la imposición de sanciones adicionales a Irán, después de la amenaza del presidente Donald Trump de una «guerra comercial» por las actividades nucleares de Teherán.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró que las sanciones y la presión "no contribuyen a resolver el problema", y exhortó a todas las partes a actuar de manera responsable y buscar una solución política y diplomática. Estas declaraciones se produjeron después de que Trump sugiriera en una declaración nocturna que los países que apoyan económicamente a Irán podrían enfrentar "consecuencias económicas masivas", aunque no se detallaron medidas específicas.
Los analistas observaron que China, el mayor socio comercial de Irán y un importante importador de su petróleo, estaría particularmente expuesto si se materializaran estas amenazas. El comercio bilateral entre ambas naciones alcanzó los 54,1 mil millones de dólares en 2023, según datos de las aduanas chinas, con los envíos de petróleo iraní representando una parte importante de las importaciones de energía de Beijing.
El aumento de tensiones se produce en Medio Oriente, donde el programa nuclear de Irán sigue siendo un foco de conflicto. Los comentarios de Trump, que no proporcionaron más detalles, subrayan los riesgos de un enfrentamiento económico más amplio que podría trastocar los mercados energéticos y las cadenas de suministros mundiales.
China se ha opuesto históricamente a las sanciones unilaterales y ha defendido en cambio el diálogo para resolver las disputas internacionales. El ministerio de Relaciones Exteriores reiteró su posición, haciendo hincapié en la necesidad de abstenerse y de participar de forma multilateral para evitar una mayor desestabilización.













