El banco central de Brasil está evaluando medidas para contener el endeudamiento de las familias, incluidos posibles límites para las tarjetas de crédito y los préstamos sin garantía, antes de considerar un umbral más amplio de deuda respecto al ingreso. Esta decisión se produce tras registrar una participación récord del 26,6% del ingreso familiar destinado al servicio de la deuda en junio, excluyendo la financiación inmobiliaria, frente al 25,7% del año pasado.
El Comité de Estabilidad Financiera se reunió esta semana para discutir medidas destinadas a mitigar los riesgos derivados de los productos de crédito de alto coste, que los analistas señalan como una preocupación cada vez mayor. Entre las opciones en estudio se encuentran mayores requisitos de capital, ajustes a las razones de reservas y modificaciones del Impuesto a las Operaciones Financieras, según BTG Pactual. El banco central tampoco ha descartado activar el Puesto de Amortización Ciclica, actualmente establecido en cero, una herramienta diseñada para exigir a los bancos que construyan capital durante las expansiones y lo liberen durante momentos de estrés.
El Fondo Monetario Internacional recomienda, desde julio de 2026, que Brasil imponga un límite a las ratios entre los servicios de la deuda y los ingresos, una sugerencia que se alinea con el enfoque actual del banco central. Un análisis hipotético del FMI estimó que el establecimiento de un tope del 40 % para nuevos préstamos en 2025 habría reducido la ratio media de servicios de la deuda en torno a cinco puntos porcentuales y recortado el stock de crédito doméstico en aproximadamente el 5,6 %, sin contar los créditos para la vivienda y la mayoría de las operaciones de tarjetas de crédito.
La deuda por tarjetas de crédito sigue siendo un tema de especial atención, con 52,8 millones de brasileños con saldos rotativos o con intereses. Las tasas de interés de los créditos rotativos pueden alcanzar el 15,1% al mes, lo que subraya la presión sobre las finanzas familiares. El banco central ha resaltado las preocupaciones por la escasa transparencia en las prácticas de concesión de créditos y la baja alfabetización financiera como factores que contribuyen al creciente endeudamiento.
Los analistas de Citi han señalado el cambio en el enfoque del banco central, pasando de monitorear la velocidad de crecimiento del crédito a analizar los estándares de contratos y la calidad de las carteras de créditos en deterioro. Las medidas que se estudian tienen como objetivo fortalecer la sostenibilidad del crecimiento del crédito y mejorar la resistencia del sistema financiero ante las persistentes presiones derivadas del endeudamiento.












