La economía de Brasil se expandió un 0,5% en el segundo trimestre, superando el consenso de Reuters del 0,4%, impulsada por los ganos en la agricultura. Los datos, publicados el martes por la agencia nacional de estadísticas, subrayaron los persistentes obstáculos derivados de la política monetaria restrictiva y del elevado nivel de deuda en los hogares.
Los analistas de Genial Investimentos redujeron su previsión de crecimiento del tercer trimestre al 0,2% desde el 0,3% y ajustaron su estimación del cuarto trimestre al 0,3% desde el 0,4%. La proyección para todo el año 2026 se redujo al 1,8% desde el 1,9%. MAG Investimentos aplicó un sesgo descendente, previniendo un aumento del 0,1% en el tercer trimestre y ningún crecimiento en el cuarto. PicPay mantuvo su perspectiva de crecimiento para 2026 en el 1,7%, pero advirtió de que los riesgos se inclinan hacia una desaceleración más pronunciada.
Las condiciones crediticias siguen siendo un freno para la actividad. El banco central notificó que los créditos pendientes crecieron solo un 0,3 % en julio, mientras que la tasa de morosidad aumentó hasta un récord del 6,4 % del total de préstamos. La tasa básica Selic se sitúa en el 14 %, ya que la inflación y las expectativas de inflación siguen por encima del objetivo.
Los funcionarios del banco central indicaron que se están examinando medidas adicionales para reducir la deuda, y Ailton Aquino, director de supervisión, apuntó que se esperan medidas pertinentes en los próximos meses para abordar los segmentos de crédito de mayor coste. Los economistas destacaron el efecto negativo de las condiciones restrictivas del crédito y de la política monetaria sobre los componentes de consumo del PIB.
La incertidumbre política antes de las elecciones presidenciales de octubre amplía los riesgos bajistas. Yihao Lin, de Genial Investimentos, dijo que el resultado de las elecciones podría influir en la dinámica de la moneda y en la capacidad del Banco Central para reducir las tasas, mientras que Matheus Pizzani, de PicPay, mencionó las condiciones adversas a nivel global, el endurecimiento monetario interno y las posibles interrupciones relacionadas con el fenómeno El Niño en la producción agrícola y la inflación de los alimentos como principales factores desfavorables.













