El bitcoin avanzó un 8,39 % a 71.519 dólares el jueves, tras el llamamiento del presidente Donald Trump al Congreso para que apruebe la Ley de Claridad, un proyecto de ley propuesto para definir la criptomoneda como un activo o de commodities y aclarar la jurisdicción reglamentaria entre la SEC y la CFTC. La introducción de esta legislación coincidió con un fuerte repunte intradía que llevó al bitcoin de 65.982 a un máximo de sesión de 72.496 dólares, lo que supuso un incremento en una sola sesión de más de 6.500 dólares.
La subida llevó los indicadores de momentum diario de Bitcoin a un terreno extremo. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días subió hasta el 77,8, mientras que el oscilador estocástico alcanzó el 89,8 y el StochRSI llegó al 100,0, lo que indicaba condiciones de sobrecompra. El Índice del Canal de Comodidades (CCI) ascendió hasta 333,2, lo que subrayó aún más las valuaciones estiradas. El Índice de Convergencia y Divergencia de Promedios Móviles (MACD) se mantuvo alcista en 896,9, y el Índice Direccional Promedio (ADX) se situó en 34,8, confirmando el desarrollo de una fuerte tendencia.
A pesar de los extremos diarios, los indicadores de mayor duración sugieren precaución. El MACD semanal seguía siendo negativo en -4.999, aunque la señal semanal había cambiado de signo a alcista. El RSI mensual se situaba en 47,7, lo que refleja una postura neutra, mientras que el precio de Bitcoin seguía por debajo tanto de la media móvil simple de 10 períodos en 73.533 dólares como de la media móvil exponencial en 74.610 dólares.
Los niveles de resistencia técnica ahora se agrupan entre 71.547$ y 77.391$, con el pivote R1 diario en 71.547$, R2 diario en 73.720$ y R3 diario en 77.391$. En sentido negativo, el soporte clave se encuentra en 67.876$, seguido de 65.703$ y 62.032$. La última vez que el RSI diario superó el 75% fue en julio, y Bitcoin posteriormente retrocedió un 12% en dos semanas, un patrón que los traders están siguiendo de cerca.
La Ley de Transparencia se enfrenta a una oposición bipartidista, con los demócratas y algunos republicanos exigiendo que se agregue un lenguaje adicional para prohibir que los responsables políticos obtengan beneficios de los negocios con criptomonedas. El avance del proyecto de ley sigue siendo incierto, ya que los legisladores deben sopesar la claridad normativa frente a las preocupaciones éticas.










