Los stablecoins no proporcionan un mecanismo fiable para pagos a gran escala, aseguró el director ejecutivo del Banco de Sintonizaciones Internacionales, Pablo Hernández de Cos, el viernes en el Simposio de Política Económica de Jackson Hole, en Wyoming.
Hablando junto al secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, Hernández de Cos argumentó que los depósitos bancarios tokenizados representan una base más sólida para integrar la tecnología blockchain en las finanzas mainstream. Los depósitos tokenizados podrían gestionar las transacciones rutinarias mientras que las stablecoins se mantienen confinadas a aplicaciones específicas, sugirió. El director del BIS también destacó los riesgos estructurales que plantean las stablecoins, incluidos los mayores costes de financiación para los bancos tradicionales a medida que los depósitos migran a activos digitales, lo que podría elevar los costes de endeudamiento para los clientes minoristas y empresariales.
Hernández de Cos sostuvo además que las stablecoins atentan contra la soberanía monetaria al facilitar la dolarización fuera de los límites de los Estados Unidos. La adopción generalizada de stablecoins ancladas al dólar por prestatarios no estadounidenses podría debilitar la efectividad de la política monetaria doméstica y exponer las economías locales a cambios en la política exterior de los Estados Unidos, advirtió. El director gerente del BIS también mencionó las lagunas de interoperabilidad y los riesgos de lavado de dinero como retos persistentes en los ecosistemas de stablecoins, y señaló que los controles incoherentes entre las plataformas agravan estos problemas.
En contraste, Bessent defendió los stablecoins como una fuerza transformadora para el dólar estadounidense. Los describió como una revolución digital que podría reforzar el estatus de moneda de reserva del dólar y generar la demanda de miles de millones de dólares en emisión adicional del Tesoro estadounidense. El secretario del Tesoro describió los stablecoins como una herramienta para reforzar el liderazgo financiero de Estados Unidos, al mismo tiempo que rechazaba las preocupaciones sobre los riesgos sistémicos.
Hernández de Cos reconoció que los depósitos tokenizados ofrecen un camino más directo para aprovechar la tokenización dentro del marco monetario existente. No obstante, advirtió de que estos instrumentos aún enfrentan dificultades, incluidas las disputas de gobernanza, las ambiguedades legales y la inefficiencia en los pagos. Las declaraciones del jefe del BIS subrayan un debate cada vez más amplio sobre el papel de los activos digitales privados en la finanza global, con los bancos centrales empezando a evaluar alternativas que preserven la estabilidad monetaria.












