El Grupo BHP enfrenta un potencial riesgo a la baja para sus ganancias basadas en el cobre, ya que un reciente rally del metal parece estar inflado por las preocupaciones sobre los aranceles estadounidenses, según un análisis del mercado.
Los precios del cobre han aumentado un 16% en la London Metal Exchange (LME) durante este año, pero una parte de los ganancias puede reflejar una posición especulativa vinculada al temor a los aranceles de la Sección 232 sobre las importaciones de metales. La dinámica de precios entre los futuros de LME y COMEX pone de relieve una distorsión geográfica, ya que el cobre físico se está desviando a los Estados Unidos en previsión de posibles restricciones comerciales. Los contratos de LME están en backwardación, mientras que los contratos de COMEX muestran un ligero contango, lo que indica un estrechamiento de la oferta a corto plazo en los Estados Unidos.
Los analistas advierten de que el movimiento alcista del cobre ya podría haber reflejado gran parte de su soporte estructural a largo plazo. Si la prima de riesgo relacionada con los aranceles se va disipando, los precios podrían retroceder hacia niveles de soporte fundamentales. El metal representa el 54% de los ingresos previstos antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) de BHP para el ejercicio 2026, lo cual pone de manifiesto la creciente dependencia de la compañía del cobre en lugar del mineral de hierro.
Las acciones de BHP podrían enfrentarse a la presión si los precios del cobre se debilitan, especialmente en la medida en que el metal pase a ser el mayor fuente de ingresos de la empresa con respecto al mineral de hierro. La interacción entre la incertidumbre sobre la política comercial y los flujos del mercado físico añade complejidad al panorama tanto para el cobre como para el rendimiento financiero de BHP.












