Los futuros del café arábico aumentaron el martes hasta tocar un máximo de seis meses, impulsados por las crecientes restricciones de la oferta en Brasil y Colombia y por la creciente preocupación por un patrón meteorológico de El Niño que amenaza con causar nuevas pérdidas de producción.
El contrato de referencia del Arabica, la variedad de café de primera calidad, subió a 2,18 dólares la libra, su nivel más alto desde febrero, según los datos de la bolsa. Este avance se produce tras una serie de retrocesos en regiones principales de cultivo, donde las condiciones secas y la escasez de mano de obra han reducido las cosechas. Brasil, el mayor productor mundial de café, ha registrado una caída del 12% interanual en el primer semestre de 2026, mientras que Colombia reportó un descenso del 9% en el mismo periodo.
Los analistas de Rabobank advirtieron de que la combinación de la sequía relacionada con El Niño y los desafíos logísticos en curso podría hacer que los precios del Arabica superen los 2,50 dólares la libra en los próximos meses si las condiciones empeoran. El último pronóstico del banco sitúa esta commodity con un 15% de sobreprecio respecto a los niveles previos a la cosecha para finales de año, argumentando la reducción de las existencias de la cosecha anterior y la limitada actividad de replantación.
El aumento de precios está repercutiendo en las cadenas de suministro a nivel mundial, ya que grandes empresas roasteras, como Nestlé y Starbucks, enfrentan mayores costes de entrada. Nestlé, que obtiene aproximadamente el 20% de su café de Brasil, ya ha señalado un aumento del 3-4% en su base de costes para 2026 debido a los precios elevados del café verde. Starbucks, que depende de Colombia para el 15% de su suministro de Arabica, ha indicado que podría trasladar los mayores costes a los consumidores en algunos mercados seleccionados.
La ralación coincide con una presión inflacionaria más amplia en las commodities alimentarias, donde los precios del trigo y el azúcar también han subido ante los patrones meteorológicos adversos. Los comerciantes de café observan que la posición especulativa en futuros de Arabica ha alcanzado su nivel más alto desde 2022, con una neta toma de posiciones largas no comerciales superior a 25.000 contratos en ICE Futures U.S.
Aunque las perspectivas a corto plazo siguen siendo inciertas, algunos analistas sugieren que el actual aumento de precios puede moderarse gracias a las posibles respuestas políticas de los principales países productores. El Ministerio de Agricultura de Brasil ha anunciado un paquete de ayuda por 500 millones de dólares para los agricultores de café, con el objetivo de estabilizar la producción y mitigar los efectos de El Niño. Por su parte, el gobierno de Colombia ha ampliado las субvenciones para los sistemas de riego en las regiones clave.
Por el momento, el mercado sigue siendo ajustado, con los inventarios globales en mínimos multianuales y los envíos de exportación desde Vietnam, el segundo mayor productor, sin lograr compensar las caídas en otros países. El último informe mensual de la Organización Internacional del Café estima que la producción mundial para 2026-27 quedará por debajo de la demanda en 2,1 millones de sacos, el mayor déficit en una década.













