Las acciones de SAP cayeron después de que UBS rebajase el precio de la acción, señalando la falta de motores de crecimiento impulsados por la inteligencia artificial y la disminución del sentimiento de los inversores. El recorte refleja las preocupaciones sobre las perspectivas a corto plazo de la empresa en un contexto de desaceleración del sector tecnológico en general.
No pudieron proporcionarse más detalles sobre la reducción de plantilla o la reacción inmediata del mercado de SAP.












