S&P Global Ratings ha expresado su preocupación por la concentración de calificaciones de primera categoría en el mercado de bonos de China, alertando de los riesgos sistémicos en medio de los esfuerzos regulatorios para reducir las diferencias con los estándares globales.
Christopher Lee, director del área regional de Asia-Pacífico en S&P, destacó las discrepancias en las que los emisores extranjeros calificados como 'B' a nivel mundial reciben calificaciones de 'AAA' cuando venden bonos panda en China. La tasa de impago acumulada durante cinco años de una calificación global 'B' se sitúa en el 15,34%, lo que subraya la posible desalineación en la evaluación del riesgo.
El mercado de bonos de crédito de China, valuado en 37 billones de yuanes (5,5 billones de dólares), cuenta con más de 6.500 emisores, de los cuales casi el 90% tienen una calificación de 'AA' o superior. Por el contrario, solo el 4,4% de los emisores de Estados Unidos obtienen estas calificaciones tan altas, según Caitong Securities. La concentración de calificaciones de primer nivel ha llamado la atención de los reguladores chinos, que han organizado reuniones a puerta cerrada desde abril para instar a las agencias de calificación a reducir la concentración de calificaciones 'AAA'.
Varios recortes de calificación y retracciones han seguido el impulso normativo, lo que indica un cambio hacia una mayor diferenciación en la evaluación del riesgo crediticio. Las reformas tienen como objetivo ajustar las prácticas locales a los estándares internacionales mientras China busca atraer emisores y inversores extranjeros a su creciente mercado de títulos.












