El índice S&P 500 se acercó a un récord el lunes mientras los inversores sopesaban la caída en las ventas al detal en Estados Unidos frente a los riesgos geopolíticos en aumento en el Medio Oriente. El índice de referencia ha ganado un 0,4% en la apertura del día, extendiendo una recuperación desde la rebaja de la semana pasada.
Las ventas al detal en Estados Unidos cayeron un 1,1% en agosto, la caída más grande desde marzo de 2023, lo que indica una demanda de consumo más débil de lo esperado ante las presiones inflacionarias persistentes. Los datos, publicados por el Departamento de Comercio, enfatizan las preocupaciones sobre la resiliencia de la economía estadounidense a pesar de un mercado laboral resistente.
Las tensiones geopolíticas en la región añadieron incertidumbre al mercado, con informes de una actividad aumentada en Irán que elevan el riesgo de interrupciones de suministro en los mercados de petróleo globales. Las futuras de Brent subieron un 1,3% a $92,45 por barril, mientras que las de WTI subieron un 1,5% a $88,70, reflejando una mayor volatilidad en los mercados de commodities.
Analistas de Goldman Sachs señalaron que si bien la caída del retail puede moderar las expectativas de crecimiento a corto plazo, el panorama técnico del S&P 500 sigue siendo constructivo. El índice ahora está menos de 1% por debajo de su récord de enero de 2022 de 4.818,62, con soporte visto alrededor de la media móvil de 50 días en 4.720.
Una semana crucial para los mercados se avecina, con la decisión de la Reserva Federal sobre la política monetaria el miércoles y la publicación de los datos clave de la inflación el jueves. Los operadores del mercado analizarán la postura de la Reserva Federal sobre las tasas de interés, especialmente en consideración de los señales económicos mixtos. La institución central se espera que mantenga las tasas estables, pero cualquier inclinación hawks se podría reflejar en una menor apetencia de riesgo.
Los inversores también están monitoreando los desarrollos en el Medio Oriente, donde los riesgos geopolíticos podrían complicar aún más el cálculo de la política de la Reserva Federal. El potencial de interrupciones en las cadenas de suministro en los mercados de petróleo sigue siendo un wildcard, con implicaciones tanto para la inflación como para el crecimiento económico.
Por ahora, la trayectoria del S&P 500 hacia un récord depende de un delicado equilibrio entre los datos económicos y la estabilidad geopolítica.

