Raytheon Technologies ha sido otorgado un contrato de $22.9 mil millones para la producción de misiles Tomahawk, anunció el Pentágono el viernes pasado.
El acuerdo, el mayor contrato de adquisición individual en la historia del programa, cubre la adquisición de miles de misiles crucero de largo alcance para la Armada de los Estados Unidos y fuerzas aliadas. El Tomahawk, un arma de ataque de precisión en servicio desde la década de 1980, se despliega a bordo de destructores y submarinos, proporcionando capacidades de ataque terrestre.
El contrato sigue un proceso de licitación competitiva y incluye opciones para órdenes de seguimiento, según un comunicado del Departamento de Defensa. Raytheon, una unidad de RTX Corporation, comenzará la producción bajo el acuerdo, que abarca varios años fiscales.
El otorgamiento del contrato destaca la empeñada labor del Pentágono para modernizar su inventario de misiles ante desafíos de seguridad crecientes, incluyendo la guerra de Ucrania y las tensiones en aumento en el Indo-Pacífico. Las variantes de alcance extendido del Tomahawk siguen siendo una piedra angular de la doctrina de ataque naval estadounidense, con recientes actualizaciones que han mejorado su letalidad y supervivencia.
Los términos financieros no se han revelado más allá del monto de $22.9 mil millones, aunque los analistas han señalado que el acuerdo podría apoyar a miles de empleados a lo largo de la cadena de suministro de Raytheon. La empresa no ha proporcionado un desglose inmediato de la duración del contrato ni del calendario de entrega.
La anuncio del contrato del Pentágono llega en un momento en que el Congreso debate los niveles de gasto en defensa para el año fiscal 2025, con la adquisición de misiles como prioridad clave ante las amenazas en evolución.



