Las acciones de Nike se desplomaron hasta su nivel más bajo en 12 años el lunes, tras la rebaja de calificación de la gigante del calzado deportivo por parte de UBS, que advirtió sobre la caída de los precios de las zapatillas y la demanda en desaceleración.
El banco suizo redujo su recomendación sobre Nike de "compra" a "neutral", argumentando un "entorno de precios más desafiante" y el riesgo de nuevos recortes en el mercado de zapatillas. Los analistas de UBS señalaron que, aunque Nike ha mantenido su estrategia de precios premium, las presiones competitivas y los desequilibrios en los inventarios podrían obligar a nuevas reducciones de precios, afectando los márgenes.
La rebaja se produjo en un contexto de retroceso más amplio en los valores de consumo discrecional, con inversores cada vez más cautelosos ante las tendencias de gasto en calzado y ropa. Las acciones de Nike, que han caído más de un 20% en el último año, registraron una fuerte caída en la apertura, llegando a situarse brevemente por debajo de los niveles vistos por última vez en 2012. Al cierre, las acciones cotizaban con una caída del 4,5%, hasta los 78,20 dólares, ampliando las pérdidas tras el informe de UBS.
La advertencia de UBS refleja los desafíos más amplios en el mercado global de zapatillas, donde la demanda se ha debilitado tras años de compras impulsadas por la pandemia. Los minoristas han reportado excedentes de inventario, lo que ha llevado a un aumento generalizado de los descuentos para liquidar stock. Nike, que históricamente ha resistido las promociones agresivas, ha comenzado a ofrecer ventas más frecuentes para mantener su cuota de mercado.
La rebaja también refleja las dudas sobre la capacidad de Nike para mantener su poder de fijación de precios premium ante una competencia cada vez más intensa, tanto de rivales tradicionales como de marcas directas al consumidor. Los analistas de UBS destacaron que, aunque la fortaleza de la marca de Nike sigue intacta, el actual entorno macroeconómico —marcado por la inflación y un gasto cauteloso de los consumidores— podría presionar su rentabilidad.
Los inversores seguirán de cerca el próximo informe de resultados de Nike, previsto para finales de septiembre, en busca de señales sobre cómo la compañía está gestionando la desaceleración. La empresa aún no ha realizado declaraciones públicas sobre la rebaja de UBS.
La reacción del mercado bursátil en general a la noticia fue moderada, con el S&P 500 y el Dow Jones Industrial Average cerrando ligeramente a la baja. Sin embargo, la caída de Nike superó la del mercado en su conjunto, reflejando su mayor sensibilidad a las tendencias de consumo y la dinámica minorista.


