Las acciones de Nestlé enfrentaron una nueva presión descendente tras las preocupaciones del mercado sobre los riesgos potenciales de expropiación en Rusia. La multinacional de manufactura de alimentos ha experimentado una mayor incertidumbre en torno a sus operaciones y seguridad de activos en la región, en medio de las tensiones geopolíticas en curso.
Los participantes del mercado siguen monitoreando la exposición de la conglomerante ante los riesgos regulatorios y políticos en Rusia, que pesan en la actitud de los inversores hacia el desempeño de la acción de la empresa.



