Las acciones de Micron Technology avanzaron el martes después de que se informó que la Casa Blanca había instado a Apple Inc. a abandonar el uso de chips de memoria fabricados en China, que son principalmente suministrados por competidores domésticos de Micron.
Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio para reducir la dependencia de cadenas de suministro de semiconductores chinos, según personas familiarizadas con la cuestión citadas por Bloomberg. El gobierno ha expresado preocupación por los riesgos de seguridad potenciales y las vulnerabilidades de la cadena de suministro asociadas con fabricantes de chips chinos.
Micron, un productor estadounidense de chips de memoria, podría beneficiarse si Apple acelera sus planes para cambiar sus órdenes de proveedores chinos. La acción de la empresa subió un 1,8% en el comercio de mediodía, superando el sector tecnológico en general. Apple no ha comentado públicamente sobre la cuestión, y su estrategia de adquisición sigue siendo la misma, según una persona familiarizada con las discusiones.
La postura de la administración Biden se alinea con medidas recientes para fortalecer la producción de semiconductores en el país, incluyendo la Ley de Chips (CHIPS Act), que proporciona miles de millones de dólares en subsidios para fabricantes de chips estadounidenses. Si bien la presión se dirige a los proveedores chinos, no nombra explícitamente a ninguna empresa ni impone restricciones formales. Los analistas destacan que cualquier cambio en la cadena de suministro de Apple sería probablemente gradual, dada la complejidad de la fuente global de semiconductores.
La renta de Micron sigue siendo altamente dependiente de los mercados de memoria de centros de datos y móviles, donde la competencia de las empresas chinas ha aumentado. La empresa ha enfatizado su enfoque en expandir la capacidad de fabricación en el país y en países aliados para satisfacer la demanda. Un contrato a largo plazo potencial con Apple podría proporcionar un impulso significativo a la posición de Micron en el mercado, aunque no se han confirmado acuerdos.
El sector tecnológico en general sigue siendo sensible a las dinámicas de la cadena de suministro geopolíticas, con inversores que vigilan de cerca los cambios en la política comercial y de industria de EEUU-China.



