Irlanda está desarrollando nuevos estándares de la industria destinados a combatir el uso ilícito de criptomonedas como parte de su marco más amplio contra el lavado de dinero (AML). Las propuestas de políticas incorporan requisitos de supervisión más estrictos para transferencias de activos digitales que provienen de carteras privadas de criptomonedas.
Además, el marco regulatorio introduce medidas más estrictas en cuanto a transacciones que involucran proveedores de servicios de activos digitales extranjeros. La iniciativa está diseñada para alinear el sector de criptomonedas doméstico con estándares de cumplimiento y seguridad mejorados.


