Los futuros del índice TSX cayeron el miércoles, ya que los precios al contado del oro descendieron cerca del 1,3% hasta alrededor de 4.301,68 dólares la onza, lo que contribuyó a un descenso del 0,4% en el índice S&P/TSX 60 a las 07:13 ET. Por el contrario, el índice S&P/TSX Composite más amplio terminó con un aumento del 0,9% el martes, alcanzando los 36.335,61 dólares, aunque sus futuros habían retrocedido modestamente al inicio de la sesión. La caída de los precios del oro, un activo tradicional de refugio, reflejaba la incertidumbre general del mercado en medio de las tensiones geopolíticas, especialmente en el Medio Oriente, donde las negociaciones en curso siguen siendo un punto focal para los inversores. Por su parte, los futuros de Estados Unidos mostraron un movimiento mixta: los futuros del Dow retrocedieron un 0,1%, mientras que el Nasdaq 100 bajó un 0,2%. Sin embargo, los futuros del petróleo Brent se mantuvieron relativamente estable, cotizando un 0,6% más alta, a 99,89 dólares el barril, beneficiándose de expectativas de inflación más bajas y de perspectivas mejoradas para las ganancias corporativas, según observaron analistas como Daniela Hathorn de Capital.com. «El petróleo más barato está reduciendo la ansiedad inflacionaria a corto plazo, aliviando los rendimientos de los bonos y apoyando el gasto de los hogares», dijo, haciendo hincapié en cómo los precios de las materias primas influyen en el sentimiento económico general.
La reacción del mercado ante la baja del oro subrayó la interacción entre la demanda de activos refugio y los riesgos geopolíticos. Mientras que el sector financiero del S&P 500 bajó un 2%, las acciones de Charles Schwab y LPL Financial cayeron más del 6%, lo que refleja la volatilidad específica del sector. Por el contrario, las acciones de tecnológicas como Meta (META) subieron más del 20% desde que su agente de IA, Muse, se presentó el 8 de septiembre, lo que aumentó más de 200.000 millones de dólares a su capitalización de mercado, aunque los futuros tecnológicos en general permanecieron bajo presión. Las acciones de Shopify también aumentaron un 7,4%, superando el desempeño variado del mercado en general.
Los inversores permanecieron cautelosos, ya que los analistas mencionaron condiciones de comercio tranquilas mientras esperaban actualizaciones sobre el papel de Irán en las conversaciones de paz del Medio Oriente y la dinámica comercial general entre Estados Unidos y China. El índice del dólar estadounidense, que alcanzó su máximo cerca de 107,50 en julio, no mostró ningún movimiento significativo a principios de la jornada de negociación, aunque las negociaciones tarifarias siguen siendo un posible catalizador para una mayor volatilidad. La caducidad del acuerdo de cesación del fuego tarifario entre Estados Unidos y China en noviembre añadió otra capa de incertidumbre, mientras que los analistas de Raymond James y otras empresas continuaron monitorizando los datos macroeconómicos en busca de nuevas señales.
El foco del mercado se extendió a indicadores económicos más amplios, incluyendo los rendimientos del Tesoro de los Estados Unidos, que habían aumentado en 2007 en medio de tensiones geopolíticas similares. Algunos investigadores habían advertido previamente sobre riesgos existenciales potenciales de la IA para 2030, aunque Jensen Huang, de Nvidia, descartó tales preocupaciones, afirmando que había una «probabilidad del 0%» de la extinción humana a causa de la IA. Por otro lado, las amenazas de «aniquilación» de parte del presidente Donald Trump hacia Irán durante la Asamblea General de la ONU aumentaron la volatilidad de la región, según informes, ya que los funcionarios iraníes describieron las conversaciones como «muy buenas».













