Los futuros del oro se acercaron este jueves a los 4.450 dólares por onza, prolongando su avance ante el retroceso de las expectativas de nuevas subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense y la depreciación del dólar.
El precio al contado del metal precioso cotizaba cerca de los 4.445 dólares, con un avance de alrededor del 0,4% en la sesión, en un contexto en el que los inversores reevaluaron las probabilidades de un nuevo endurecimiento monetario tras los últimos datos económicos más débiles de Estados Unidos. El índice del dólar, que suele moverse en sentido inverso al oro, cedió un 0,3%, aliviando la presión sobre el metal, que se negocia en esa moneda.
La cautela también dominaba el mercado de cara a la publicación, este viernes, del informe de nóminas no agrícolas de EE.UU., que podría influir en las expectativas sobre la política monetaria de la Fed a corto plazo. Aunque el avance del oro se vio respaldado por la demanda de refugio ante las tensiones geopolíticas vigentes, los analistas advirtieron de riesgos como la inflación persistente y posibles cambios en la orientación de la política monetaria.
Los inversores han reducido progresivamente la probabilidad de una subida de tipos por parte de la Fed en la reunión de septiembre, con los futuros sobre fondos federales reflejando una probabilidad de alrededor del 40%, frente al 60% registrado hace una semana. Este cambio ha disminuido el coste de oportunidad de mantener activos sin rendimiento como el oro, impulsando su trayectoria alcista.
La resiliencia del metal precioso se produce pese a las preocupaciones más generales sobre el crecimiento global y los elevados rendimientos de los bonos, factores que suelen ejercer presión sobre el precio del oro. No obstante, la combinación de un dólar más débil y unas expectativas menos restrictivas por parte de la Fed ha creado un entorno favorable para el reciente avance del metal.



