Los mercados bursátiles globales cayeron este martes, lastrados por el repunte de los rendimientos de los bonos a largo plazo, que afectó a los sectores más sensibles al crecimiento. En contraste, el Swiss Market Index (SMI) logró avances modestos gracias al buen desempeño de las farmacéuticas.
El Nasdaq 100 retrocedió un 1,49% hasta los 29.548 puntos en la apertura, extendiendo sus pérdidas tras el alza de los rendimientos del bono del Tesoro estadounidense a 30 años hasta el 5,321%, su nivel más alto desde 2007. El Dow Jones Industrial Average y el S&P 500 también cayeron un 0,2% y un 0,50%, respectivamente. En Europa, los principales índices registraron descensos, con el Stoxx 600 bajando un 0,6%, mientras que el DAX y el CAC 40 perdieron cada uno un 0,6%. En Asia, el Nikkei 225 cayó un 1,6%, aunque el Kospi de Seúl avanzó más de un 3%.
En Suiza, el SMI cerró con un alza del 0,13% hasta los 14.321 puntos, impulsado por las ganancias de Roche (+1,45%) y Novartis (+1,8%). Nestlé sumó un 0,6%, mientras que Alcon subió un 2,5%. Los valores cíclicos mostraron un peor desempeño, con ABB cayendo un 3%, Holcim perdiendo un 2,2% y Sika retrocediendo un 2,1%. En el segmento de mediana capitalización, las diferencias fueron notables: Basilea se disparó un 10% tras revisar al alza sus previsiones anuales, mientras que Huber+Suhner se desplomó un 11% por unos márgenes débiles.
En el sector tecnológico estadounidense, las caídas se extendieron, con Nvidia retrocediendo un 2,2% y Micron, Sandisk y Marvell Technology cayendo entre un 4,9% y un 6,8%. Baidu perdió casi un 9% tras presentar unos beneficios trimestrales inferiores a lo esperado, mientras que Fabrinet se desplomó más de un 18% por unos ingresos en comunicaciones de datos decepcionantes. Por su parte, Home Depot avanzó un 2% tras superar las expectativas de beneficios.
El precio del petróleo subió, con el Brent aumentando un 0,32% hasta los 91,23 dólares por barril y el WTI registrando un alza del 0,7% hasta los 85,06 dólares. El oro, en cambio, retrocedió ligeramente, con los precios al contado cayendo un 0,5% hasta los 4.391,14 dólares por onza, presionado por el alza de los rendimientos y las tensiones en Oriente Medio. Los futuros del oro para diciembre en EE.UU. cayeron un 0,6% hasta los 4.446,70 dólares.
Los analistas señalaron como principales riesgos para las bolsas la prolongación de las disrupciones en el suministro de petróleo en Oriente Medio y el mantenimiento de los elevados rendimientos a largo plazo. Norman Liebke, de Commerzbank, advirtió de que la normalización de los envíos de crudo desde la región del Golfo parecía cada vez menos probable, mientras que Emma Moriarty, de CG Asset Management, destacó el doble lastre que suponen los riesgos geopolíticos y el alza de los tipos de interés sobre las valoraciones bursátiles.


