Las acciones alemanas registraron un movimiento limitado el miércoles, ya que los inversores adoptaron una postura cautelosa ante los datos clave sobre la inflación en Estados Unidos y el anuncio de los beneficios trimestrales de Nvidia después del cierre del mercado estadounidense.
Los futuros del DAX apuntaban a una apertura prácticamente sin cambios, en 26.255 puntos, alrededor de 319 puntos por debajo del máximo histórico reciente del índice, de 26.574 puntos. El descenso de los precios del petróleo contribuyó a mitigar las presiones inflacionistas, reduciendo parte de las preocupaciones a corto plazo del mercado.
Más tarde en la sesión, se publicará el índice de precios del Gasto de Consumo Personal (PCEx) de EE.UU., lo que ofrecerá nuevos insights sobre las tendencias de la inflación antes del simposio anual de la Reserva Federal en Jackson Hole, que comienza el jueves. NordLB prevé un aumento modesto en los datos del PCEx de julio, un desarrollo que podría brindar algo de tranquilidad a los inversores si se confirma.
El informe de resultados de Nvidia, que se publicará después del cierre de los mercados de Estados Unidos, se espera que atraiga mucha atención, especialmente teniendo en cuenta el reciente escepticismo de los inversores a la narrativa de crecimiento relacionada con la inteligencia artificial de la empresa. Jim Reid de Deutsche Bank observó que el precio de las acciones de Nvidia ha disminuido después de cada uno de los cuatro últimos informes de resultados, lo que sugiere una posible reducción de ganancias incluso después de unos resultados sólidos.
Entre las acciones individuales, E.ON avanzó un 1,8% en las operaciones premercados en Tradegate tras un ascenso de Berenberg













