Las perspectivas de Canadá para expandir su red de oleoductos de crudo están directamente ligadas a la trayectoria de la producción futura. Mientras que los productores de energía evalúan las restricciones de capacidad y las rutas de exportación, la viabilidad de nuevos proyectos de oleoductos depende de un crecimiento sostenido de los volúmenes de producción de las arenas bituminosas y los campos convencionales.
Los analistas de la industria destacan que sin compromisos firmes para un aumento de la producción, obtener financiamiento y aprobación regulatoria para iniciativas de infraestructura importantes sigue siendo un desafío. El equilibrio entre la capacidad de transporte disponible y los niveles de producción futuros determinará las decisiones estratégicas de las empresas de energía que operan en el oeste de Canadá.



