El Gobierno de Canadá invertirá C$4,7 mil millones para fabricar vagones de tren de pasajeros de manera local por primera vez en 40 años, anunció el jueves. La financiación contribuirá a la construcción de 313 vagones de próxima generación en las instalaciones de Alstom Canada en Thunder Bay, Ontario, y se espera que mantendrá cerca de 700 empleos en Ontario y Quebec.
El primer ministro, Mark Carney, ha señalado que esta iniciativa subraya el compromiso de Canadá con el restablecimiento de la capacidad industrial nacional en el transporte ferroviario. El proyecto supone un cambio respecto a la producción anterior, que se había externalizado a los Estados Unidos. Este anuncio se produce tras la escalada de tensiones comerciales con Washington, incluyendo las medidas de retaliación programadas para entrar en vigor el 8 de septiembre.
Canadá tiene previsto imponer aranceles a unos 20.000 millones de dólares estadounidenses de las importaciones anuales del país en respuesta a los aranceles estadounidenses impuestos el mes pasado a 20.000 millones de dólares de bienes canadienses. Carney reiteró la disposición del Gobierno para negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos cuando Washington esté preparado, y subrayó que cualquier acuerdo debe garantizar "estabilidad y credibilidad". Esta inversión se enmarca en los esfuerzos más amplios para reducir la dependencia de las cadenas de suministro extranjeras en medio de las disputas comerciales geopolíticas.












