El bitcoin escaló por encima de los 64.000 dólares el miércoles, prolongando una subida diaria del 2% en un contexto de renovadas tensiones geopolíticas que afectaron a los activos de riesgo. La criptomoneda avanzó al compás de un repunte más amplio del oro, refugio tradicional, que también anotó ganancias, mientras que las acciones estadounidenses mostraron un comportamiento dispar.
El precio del bitcoin, que cotiza bajo el ticker BTC/USD, alcanzó los 64.100 dólares durante la sesión asiática, según datos de mercado. Este movimiento consolidó la tendencia alcista reciente del activo digital, que ha ido aproximándose a máximos de varios años impulsado por el creciente interés institucional y las expectativas de una mayor claridad regulatoria en Estados Unidos.
El oro subió un 0,8% hasta los 2.350 dólares por onza, respaldado por la demanda de activos refugio ante el temor de los inversores a las posibles consecuencias de la escalada retórica entre Estados Unidos e Irán. El metal precioso acumula una revalorización de alrededor del 15% en lo que va de año, impulsado por las compras de bancos centrales y las persistentes preocupaciones inflacionistas.
Por su parte, los mercados petroleros mostraron resistencia pese a los informes que señalaban que el expresidente estadounidense Donald Trump habría advertido sobre una posible acción militar en Omán, un punto clave de tránsito para los envíos de crudo de Oriente Medio. Los futuros del Brent se mantuvieron cerca de los 86 dólares por barril, recuperando parte de las pérdidas iniciales tras las declaraciones, que generaron volatilidad. Los operadores atribuyeron la estabilidad a una demanda global robusta y a los persistentes recortes de suministro de los productores de la OPEP+.
Los principales índices bursátiles estadounidenses fluctuaron, con el S&P 500 y el Dow Jones Industrial Average cotizando ligeramente a la baja en la sesión de mediodía, mientras que el Nasdaq Composite avanzó con moderación. Los analistas apuntaron a un tono cauteloso entre los inversores, con los riesgos geopolíticos lastrando el apetito por el riesgo pese a los sólidos resultados empresariales y los datos económicos.
Los participantes del mercado seguirán de cerca la evolución en Oriente Medio, ya que cualquier escalada podría perturbar las cadenas de suministro energético y desencadenar un mayor sentimiento de aversión al riesgo. No obstante, la resiliencia del bitcoin subrayó su creciente papel como activo no soberano en carteras diversificadas ante las persistentes incertidumbres macroeconómicas.


