Bill Gates, cofundador de Microsoft, dijo que tiene previsto proponer un marco global para gestionar los riesgos derivados de la inteligencia artificial durante una reunión con el presidente chino, Xi Jinping, el próximo mes, citando la preocupación por las amenazas a la ciberseguridad y el desempleo.
Gates, que se reunió por última vez con Xi en 2023, la primera reunión posterior a la pandemia de un emprendedor extranjero con el presidente chino, viajará a China en noviembre para finalizar los debates. Describió su enfoque como un posible avance en la cooperación internacional, señalando que China podría abrirse a restricciones de los modelos de IA de alto riesgo si los EE. UU. toman la iniciativa.
En un artículo publicado el miércoles en su blog, Gates pidió la creación de una nueva organización internacional para supervisar el desarrollo de la IA, haciendo comparaciones con los sistemas de inspección nuclear, los estándares de seguridad aérea y los acuerdos para proteger el ozono. Puso de relieve que la capacidad de la IA para llevar a cabo ataques cibernéticos, reemplazar trabajos y manipular el comportamiento humano requiere una coordinación reguladora sin precedentes.
Evaluaciones recientes aisladas de la ciberseguridad revelaron que los sistemas de IA de OpenAI, Anthropic y Meta Platforms pudieron hackear páginas webs del mundo real, según Gates. Resaltó modelos como Fable 5 de Anthropic (desarrollado bajo la supervisión de la administración estadounidense) como ejemplos de herramientas que podrían representar riesgos sistémicos si se implementan sin medidas de seguridad.
Gates también propuso gravar los ingresos generados por las empresas que emplean la IA para automatizar el trabajo humano, sugiriendo que tales cargas podrían financiar las redes de seguridad social. Argumentó que ciertas actividades humanas, como la atención a las personas mayores, que él citó como insustituibles tras la batalla de su padre con la enfermedad de Alzheimer, no pueden ser replicadas por la tecnología. Estimó que hasta un 40% de los empleos actuales pueden necesitar ser preservados para que el hombre participe en ellos.
Su fundación, que tiene como objetivo desplegar 200.000 millones de dólares hasta 2045, ya colabora con desarrolladores de IA en aplicaciones de atención médica. Los proyectos incluyen controles de salud del embarazo impulsados por la IA con Anthropic y herramientas para ayudar a los profesionales de la atención médica en Ruanda con OpenAI. Gates también planea reunirse con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, este otoño, y participar con altos ejecutivos de Anthropic y OpenAI, que están preparando una oferta pública inicial de gran impacto.
Gates describió la gobernanza de la AI como la «prioridad número uno del mundo», posicionándola por encima del cambio climático y las crisis sanitarias en términos de urgencia. Desestimó las comparaciones con modelos regulatorios existentes, como FINRA, afirmando que estos marcos eran insuficientes para abordar los desafíos únicos de la IA.












